Las pinzas para sujetar papel, y en especial los clips, son artículos que no pueden faltar en la oficina. Son herramientas pensadas para organizar y manejar documentos, con un simple gesto son capaces de unir varios folios de papel sin necesidad de perforar ni dañar los documentos. Están disponibles en diferentes tamaños y acabados. Es importante que la medida de clip o pinza escogida concuerde con la cantidad de hojas de papel a sujetar, por lo que las más pequeñas estarían reservadas para juntar algunas hojas de papel, mientras que las más grandes pueden emplearse para contratos e informes. De no hacerlo, es posible que el clip o la pinza se deforme y acabe marcando el papel por la tensión ejercida, o que estos bailen y no cumplan su función. Lo habitual es que tanto los clips para papel como las pinzas de oficina sean de metal aunque algunas vienen con refuerzos de plástico para añadirles color y ser más suaves con la superficie de los documentos. En cualquier caso, cuentan con una base estructural resistente que, de ser clips niquelados, ofrece un acabado más estético y una mayor resistencia a la corrosión.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un clip y una pinza para sujetar papel?
La única diferencia entre los clips y las pinzas es su diseño, la función de ambos sigue siendo unir y organizar hojas de papel sin perforarlas. Los clips, aunque disponibles en varios tamaños, suelen usarse para pocas hojas mientras que las pinzas unen grandes cantidades.
¿Cuántas hojas pueden agrupar los clips y pinzas de oficina?
En general, los clips de papel estándar, de entre 28 mm y 33 mm, sujetan entre 10 y 15 hojas de papel de 80 g/m², mientras que los de entre 50 mm y 78 mm acogen entre 20 y 50 hojas. Las pinzas de 19 mm sirven para sujetar entre 40 y 50 hojas, así como las de 51 mm soportan hasta 200 hojas o más.
¿Qué ventajas tienen las pinzas y los clips niquelados?
>Las pinzas y los clips niquelados son resistentes a la corrosión, ofreciendo un acabado brillante para una estética más profesional. Son ideales para usarlos y reusarlos de forma constante en la oficina, sin necesidad de comprar nuevos siempre que estén disponibles.